Nuevas Normales Climáticas 1991-2020: Baja general de precipitaciones y caudales

La Dirección General de Aguas (DGA) publicó la actualización de las Normales Climáticas en el período 1991-2020, donde reveló una fuerte disminución de la acumulación nival, con un déficit promedio del 27% en relación con el promedio de los años 1981-2010, afectando la disponibilidad de agua de las cuencas nivales y mixtas entre las regiones de Atacama y Ñuble, lo que forma parte de la baja generalizada tanto de las lluvias como de los caudales en gran parte del territorio nacional.


Las Normales Climáticas son los valores medios de los elementos meteorológicos, es decir, indican los promedios para un período de 30 años y miden la temperatura, humedad, viento y precipitación, entre otras variables, gracias a estas mediciones se puede conocer el comportamiento del clima en una zona concreta y obtener información relevante para un mejor control respecto a cultivos y periodos de siembra. Para el cálculo de sus valores y seguir la recomendación de cambiarlos cada década, la DGA sigue las orientaciones de la Organización Meteorológica Mundial (OMM).


Con la información que entregan las Normales Climáticas, se pueden obtener los siguientes objetivos:


1- Los datos se utilizan como referencia para comparar observaciones hidrometeorológicas recientes o actuales.

2- Permiten predecir las condiciones hidrometeorológicas que se darán en un lugar determinado.


De esta manera, la actualización desde el período 1981-2010 hasta el 1991-2020 de las Normales, se enmarca en la primera de las siete prioridades estratégicas de la DGA, que es la mejora en la información de los recursos hídricos.

A través de su Red Hidrométrica Nacional, la DGA-MOP obtiene una serie de datos que permiten realizar una labor de monitoreo y de validación de las estadísticas hidrometeorológicas para entregar oportunamente información actualizada y útil de las diferentes zonas del país.


La actualización de las Normales Climáticas que la DGA realizó en las estaciones más representativas de Chile es una contribución importante para la gestión hídrica, tanto del sector público como privado. Los nuevos promedios (1991-2020) permiten comprender mejor las variaciones de los últimos años y entregan información precisa sobre la disponibilidad hídrica actual y sus proyecciones a futuro.


La División de Hidrología de la DGA elaboró las nuevas Normales Climáticas, luego de comparar datos mensuales y/o anuales de cada estación de la Red.




CONCLUSIONES DEL ESTUDIO


En el documento “Nuevas Normales Climáticas 1991-2020” (junio de 2021) la División de Hidrología de la DGA, concluye que se registra una baja generalizada en las Normales Climáticas 1991-2020 respecto a las del período 1981-2010, tanto para las precipitaciones como en los caudales en gran parte del territorio nacional.


Un punto relevante es un descenso considerable de la acumulación nival con un déficit del 27%, en relación con la Normal 1981-2010, que impactará las cuencas nivales y mixtas entre las regiones de Atacama y Ñuble.

A su vez, las cuencas de régimen netamente nival, que se ubican entre el extremo norte del país hasta la cuenca del río Mataquito (región del Maule), presentan una mayor disminución de sus caudales aportantes durante el período de deshielos (primavera-verano) principalmente por la baja cantidad de nieve caída.


Lo anterior, se advierte en la Estación Nivométrica DGA de Cerro Olivares, emplazada en la cabecera de la cuenca del Elqui, que evidencia una baja del 47%, río donde los caudales anuales bajaron 23%. Asimismo, en la Estación Nivométrica DGA Nacimiento del Sobrante localizada en la cuenca del río Ligua, la acumulación nival presenta una disminución de un 29%, coincidente con la baja de un 35% en los caudales anuales.


Por su parte, las cuencas con régimen nivo-pluvial como los ríos Maule, Itata y Biobío disminuyeron sus caudales promedios tanto en invierno como en verano, al igual que las precipitaciones. Estos datos permiten advertir una correlación, de acuerdo con la disminución de los caudales en torno al 14%, un déficit de lluvias que llega al 11% y una reducción de la acumulación nival de un 30%.


Mientras que, en las cuencas de régimen principalmente pluvial, que van desde el río Imperial hasta el Aysén, existe una leve tendencia al descenso de los caudales, acentuándose el fenómeno durante el otoño (abril-mayo). En esta zona se advierte una baja máxima del 7% tanto en los caudales anuales de la cuenca del río Valdivia, como en las lluvias registradas en la ciudad de Osorno.


Más al sur, en la Región de Magallanes, se aprecia una situación diferente, donde se advierte una tendencia al alza tanto en las precipitaciones, con un incremento del 2% en Punta Arenas, como en los caudales anuales, particularmente en el caso del río Paine que subió un 10%.



Encuentra más información en:


- Nuevas Normales Climáticas 1991-2020 (División de Hidrología, Dirección General de Aguas del Ministerio de Obras Públicas, Junio, 2021).


- Repositorio Informes semanales, boletines mensuales y pronósticos anuales de caudales por deshielos (División de Hidrología, Dirección General de Aguas del Ministerio de Obras Públicas).


- 7 Prioridades Estratégicas DGA-MOP


Fuente: Dirección General de Aguas MOP.


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